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Se Casa Mi Prima

Las flores preservadas son flores naturales que han sido tratadas para durar años sin necesidad de agua o luz. Así que, no es necesario que las riegues. Si ves que tienen polvo, puedes limpiarlas con el aire frío de un secador. Y, para prolongar su vida aún más, mantenlas alejadas de la luz directa del sol o de la humedad. Haz click aquí para conocer en qué consiste el proceso.

Cesta de mimbre
Cesta de mimbre

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Ramo de flores
Ramo de flores

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Caja de madera
Caja de madera

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Cesta de mimbre
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Para preservar las flores, el primer paso es cortarlas en el momento óptimo de su floración. Después se congelan durante unas horas. A continuación, se meten en una disolución salina para extraer la savia y el agua y sustituirlas por una disolución de glicerina. Esto permite que las flores conserven su textura y flexibilidad durante mucho tiempo.

Los tiempos y concentraciones de las distintas disoluciones que son necesarios para llevar a cabo este proceso varían dependiendo de cada especie. No todas las especies se pueden preservar. Como curiosidad, por ejemplo, para preservar las rosas, se preserva por un lado la cabeza de la flor o botón y, por otro lado, el tallo con las hojas.